martes, 25 de diciembre de 2007

Pasado y presente

Siempre vale la pena volver a visitar nuestro pasado de vez en cuando para aprender algo más sobre nosotros mismos. Esta vez Rana me acompaña... la persona que tanto me conoce, ese espejo en el que me veo a mí mismo, también refleja esta vez esa mezcla de pasado y presente; porque cuando uno vuelve, lo hace al que era antes, en mayor o menor medida, pero yo ahora veo todo desde los ojos del que soy a la vez de los ojos del que era. Ese piso pequeño y acogedor, con suficiente gente para llamarlo lleno, pero que esta vez rebosa energía positiva en vez de agobios; amigos de siempre, a los que uno siempre vuelve como durante toda la vida, y que conocen por fin a tu mujer, uniendo en un momento mágico el que eras y el que eres. Sitios que por los que podrías ir con los ojos cerrados se vuelven lugares por descubrir.

viernes, 21 de diciembre de 2007

"Mi" película

Las casualidades de la vida.

Hoy estrenan en España Alvin y las ardillas. Es la historia de tres ardillas cantantes, y el tipo que las cuida, que se llama... David Sevilla (supongo que lo pondrán en inglés, David Seville). Nunca pensé que mis quince minutos de fama se los llevaría de calle un tocayo mío. Ni que decir tiene que no voy a ir a verla, aparte de que será otro bodrio ruidoso más ya me veo todos los días en el espejo.

Por cierto, mi alter ego lo interpreta el actor Jason Lee, conocidillo de películas típicas de Hollywood pero al que casualmente veo estos días con gusto, en la serie Mi nombre es Earl (que os recomiendo).

martes, 18 de diciembre de 2007

Nuestro piso

Aparte de quitar algunas cosas de en medio, lo único que nos falta en el piso es haber puesto el belén.

video

lunes, 17 de diciembre de 2007

Calentándose en invierno

He descubierto este invierno una maravillosa costumbre que tienen por aquí: desde hace unas semanas, en la plaza principal y en algunos parques hay casetas donde puede uno tomarse una salchicha con chucrut, sopa en un pan u otras delicias; comprar adornitos de navidad (bolas decoradas, velas, colgantes, etc.); o tomarse un glühwein o un punch.


La bebida típica de mercadillo es el glühwein, una especie de vino con fruta (así como sangría), algún fruto seco y clavo, que se toma caliente. El punch es parecido pero con más fruta, lo hay de manzana, de moras, y otras frutas, y algunos no tienen alcohol. También se toma caliente. No hay nada mejor que estar en la calle rondando los cero grados y tomándose una bebida de estas, que te calienta por fuera, por dentro, por arriba y por abajo. ¡Así da gusto pasar frío!

domingo, 16 de diciembre de 2007

Hacerse más verde, al alcance de la mano

Hace unos días he leído que los españoles seguimos despilfarrando energía. En estos tiempos de preocupación ambiental, ¿por qué los españoles no hacemos nada? Supongo que es porque tenemos en general la idea de que el cambio climático es algo tan lejano como la guerra de Irak o los males del colesterol: simplemente, no nos toca cerca. Y si encima vamos a tener que hacer algún sacrificio... con lo que nos cuesta ya hacer ejercicio, dejar de fumar, comer fruta y mil cosas más. Y claro, ¿qué va a hacer uno solito que marque una diferencia en un mundo lleno de fábricas contaminantes, cuyo impacto ambiental es el de millones de individuos?

Pero el hecho es que esas fábricas funcionan para darnos los productos que consumimos. Ese carbón se quema para darnos electricidad. Esa gasolina es la que nos lleva todos los días de un sitio a otro. Así que algo cuenta lo que hagamos... podéis ir a "El Mundo" online para medir vuestra "huella de carbono", una primera aproximación a lo que uno contribuye individualmente.

Yo lo veo de esta manera: cuando el clima empeore de verdad y sin solución, cuando nos asustemos por lo que veamos y queramos hacer algo, será mejor haber actuado en su momento. Pensar que no se puede cambiar nada es tan malo como no hacer nada por avaricia. Se puede empezar por lo fácil y seguir después con otras cosas.

Las buenas noticias son que para ahorrar energía en casa no hay que hacer grandes sacrificios, y que pagamos por la energía que consumimos así que acabaremos ahorrando dinero. Cambiar las bombillas de casa por otras de bajo consumo; comprar electrodomésticos que ahorren energía; no gastar agua tontamente; apagar las luces cuando no las usemos; no tener la calefacción demasiado alta. Se pueden hacer sacrificios más grandes, como usar menos el coche, cambiar las costumbres alimenticias (se gasta muchísima energía en traer frutas tropicales, en el empaquetado superfluo de productos), etc. Es muy fácil encontrar consejos en internet, un poco de ayuda de Google me ha llevado a la web del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, donde hay un montón. Dejad en internet el compromiso de ahorro que estáis dispuestos a hacer con un mínimo esfuerzo.

Se puede hacer más que cambiar detalles en el día a día. Ya hablaré de esto en el futuro.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Malito

Supongo que no se habrá notado que no he estado estos días... el domingo me puse malo del estómago, fui a urgencias y me hicieron quedarme, me han soltado el martes. No fue nada del otro mundo, una gastroenteritis. Pero bueno, ya he visto algo más sobre Austria: un hospital por dentro.

La primera diferencia con hospitales españoles y canadienses es que a las diez de la noche, cuando llegamos, no vimos a nadie. Tras unos minutos encontramos el sitio donde registrarse, y allí no había pacientes esperando, ¡nada que ver con las salas de espera llenas en España y Canadá! Me atendieron enseguida, y como estaba débil me quedé por la noche; al día siguiente me dijeron que me quedaba otro día más para asegurar la recuperación. Eso también es nuevo para mí, lo de quedarse un tiempo por si acaso. Por ejemplo, cuando me operaron de una hernia en Montreal, tras la operación me fui a casa un par de horas después de despertarme. Pero tengo que operarme otra vez, y me dijo la doctora que me quedaré unos días en el hospital.

De todas formas, no se puede juzgar básandose solo en un par de experiencias, pero definitivamente me gusta cómo tratan a los pacientes aquí. Otro tema, sobre el que quiero saber más, es el tema de la cobertura: sé que hay varios seguros médicos distintos, unos cubren más cosas y otros menos, con algunos tienes que pagar una pequeña parte de los gastos... ya diré más cuando sepa.

Ah, y otro detalle es que casi todo el mundo habla inglés: los médicos casi todos, muchas enfermeras, en las farmacias también... en España poco hay, y en Canadá (al menos en Quebec) aparte de gente no bilingüe te encuentras algunos que se niegan a hablar uno de los dos idiomas. Así que dos puntitos para Austria.

(PD: una semana después me ha llegado una factura de 30 euros del hospital. Hay una ley que dice que si te quedas en un hospital tienes que pagar unos 10 euros por día, pagando como máximo 25 días. No me gusta mucho la idea, ya que para eso se pagan impuestos, pero bueno, no es mucho dinero y el servicio ha sido muy bueno.)

jueves, 6 de diciembre de 2007

Chávez y el referéndum en Venezuela

Me dice mi mujer que por qué critico tanto al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, si yo mismo admito que el tipo está haciendo cosas buenas. Y así lo creo, así que voy a contar lo que creo que ha hecho bien. Claro, yo no soy de allí, ni he visitado el país, así que igual me equivoco mucho, pero mientras no tenga más información esto es lo que hay:

Según tengo entendido, desde el principio de su primer mandato en 1999 creó programas de educación de la población y otras mejoras sociales, que han hecho que casi todos los venezolanos sepan leer, escribir y demás. Promovió la distribución de poder, de manera que haya más órganos locales. Por supuesto, siguiendo su ideología socialista, nacionalizó los hidrocarburos, la mayor fuente de ingresos del país (es el quinto exportador de crudo del mundo), y ha usado estos recursos para mejorar la vida de los ciudadanos más pobres de su país. Así que su popularidad en Venezuela está justificada. También es cierto que muchos venezolanos le encuentran demasiado radical y populista; a estos se unen los más ricos del país, otros que prefieren el modelo capitalista por otras razones, y aquellos que sólo buscan el poder (vamos, en todas partes cuecen habas).

Pero hay más: Venezuela ha anunciado que se retira del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Yo antes pensaba que estos organismos están a la altura de las Naciones Unidas, prestando dinero a países en desarrollo y eso. Pero no todo es tan bonito: han dado apoyo financiero a muchas dictaduras militares en las últimas décadas, y se les suele criticar porque los países que les deben dinero ven su economía ahogada (en algunos casos, un país puede gastar anualmente una gran parte de su producto interior bruto en pagar sólo intereses de su deuda). Estos efectos se notan en particular en Latinoamérica, donde las dictaduras de los años setenta apoyadas por Estados Unidos dejaron a muchos países con grandes deudas (aquí hay una lista con datos sobre el tema). Esa lucha con el sistema capitalista tiene mucho que ver con el rencor que le tiene el gobierno estadounidense (y no sólo el gobierno, hasta un telepredicador de allí dijo que igual no estaba mal asesinarle).

La idea de Chávez es muy sugerente: crear un Banco del Sur, donde países latinoamericanos puedan sustentar sus economías sin tener que obedecer las reglas del FMI o del BM, que suelen estrangular sus economías. De hecho, varios países han recibido ya préstamos que les permiten sanear sus cuentas y ser menos dependientes de estos organismos. Está por ver que sea tanto como se espera, pero es un paso en una buena dirección.

La última jugada de Chávez ha sido un referéndum para hacer muchas reformas a la constitución venezolana. Algunas de ellas me parecen muy razonables, como prohibir privatizaciones y dar más poder a organismos comunales. Otras, como introducir la posibilidad de extender su mandato (que termina en 2013 sin posibilidad de reelección), no tienen mucho sentido: entiendo que quiera tener el poder, tanto si sólo busca eso como si quiere realmente poder hacer algo bueno durante tanto tiempo como pueda. Al fin y al cabo, cuando hicieron el golpe de estado en el 2002, el nuevo presidente tardó sólo un día en cargarse el aparato de estado. Pero eso no justifica cambiar las reglas del juego en ningún caso.

Chávez está pecando de impaciencia: quiere hacer mucho, la situación internacional es muy difícil, y debido a eso intenta utilizar las mismas armas que sus enemigos: un gobierno de corte populista como el de Fidel Castro, limitaciones a las libertades de expresión, etcétera. No puedo decir que no lo entienda, pero siempre me resisto a pensar que no se pueden hacer las cosas de otra manera, y no creo en eso de que el fin justifica los medios. Así que eso de ir a la Asamblea de la ONU a llamar "diablo" a George W. Bush (en Youtube), eso de insultar a Aznar en la Cumbre Iberoamericana (ya lo comenté) y encima amenazar a las empresas españolas con persecuciones... está todo de sobra.


En resumen, el objetivo es bueno pero los métodos no. Cuando Chávez ya no esté, su proyecto sólo podrá continuar si las bases sobre las que se asienta son moralmente correctas, y eso no pasará si utiliza tácticas "baratas" para intentar conseguir sus fines.